Fue Baltasar del Alcázar (1530–1606) un poeta maldito del Siglo de Oro. Maldito digo porque este sevillano debiera haber alcanzado mayor gloria, si no en vida —que la poesía es lo que tiene- al menos tras su fallecimiento y el paso de los siglos. Su verso rezuma gracejo andaluz y abunda en la sátira y el guiño sensual, siendo muchos los nombres femeninos a los que dirige picantes requiebros desde sus epigramas.
Como desagravio que le brindo, serán dos de estos poemas burlescos suyos los que inauguren este espacio que hoy comienza su andadura. Ambos, como no podía ser de otra forma, ceñidos al tema gastronómico.
